Artículos

24/04/2017

Artículo de opinión de Francisco Marín en 'La Razón': "Lo importante es la gestión"

El último informe del Banco de España señala un aumento del 3% en la riqueza financiera de las familias españolas a lo largo de 2016. Son varios los factores que lo han generado, tanto la reducción de la deuda de las familias (la reducción del saldo vivo de las hipotecas sigue su reducción lenta pero inexorable), así como la revalorización de los activos por la mejora de la situación de los mercados.

Artículo de opinión de Francisco Marín en 'La Razón': 'Lo importante es la gestión'

No hay duda de que los años más duros de la recesión han pasado y que el aumento continuado del PIB empieza a tener un reflejo cada vez más claro en la economía de los ciudadanos. No obstante, la clave está en saber cómo canalizar de la mejor forma ese incremento del nivel de riqueza. En este sentido, hay dos elementos que debemos tener en cuenta: la tasa de ahorro de los españoles no aumenta y los instrumentos a través de los que se canaliza ese ahorro son ineficientes. 

El incremento de la renta disponible se ha dirigido básicamente a un aumento del consumo. Esa mayor renta ha facilitado la liquidación de las deudas pendientes (hipotecas y otros préstamos), pero ese “ahorro” es forzoso, limitado en ocasiones al que nos vemos obligado por nuestros compromisos con el banco. En cuanto esa obligación disminuye, el dinero no se ahorra de forma voluntaria, sino que va al consumo.

Cuando se decide ahorrar, los instrumentos que se utilizan no son siempre los mejores. El 41% de los activos financieros de los hogares se mantiene en efectivo y depósitos, con una rentabilidad próxima a cero, lo que provoca una pérdida, por el efecto erosivo de la inflación. Y por otro lado, el ahorro finalista con un objetivo tan relevante, como puede ser la jubilación,  solo supone el 17% del total del ahorro. Y quizás el motivo de esta situación es doble. Por un lado, el bajo nivel de cultura financiera de la población, que provoca el  desconocimiento de las alternativas de vehículos de inversión, de los mecanismos de los mercados financieros y la escasa planificación financiera a medio y largo plazo, lo que hace que los depósitos sigan siendo una vía importante de colocación del ahorro. Mucha gente es consciente del problema futuro con las pensiones pero, sin embargo, es escaso el ahorro que se dirige a preservar fondos para ese evento, que será inevitable. Por otro lado, la desconfianza en las entidades financieras y, por recurrencia, de su oferta de productos financieros, que ha llevado a una actitud más tendente a mantener los ahorros en saldos ociosos.

Quizás por eso en este momento adquiere un papel predominante el reconocimiento del papel del asesoramiento financiero que cubra ese gap de formación del ahorrador y ayudarle en su planificación personal. Y por otro lado también puede ayudarle en la elección de los vehículos de inversión que, en riesgo y plazo, mejor se adecuen a su perfil
Los asesores tenemos una misión importante. Debemos contar con un nivel contrastado de formación y que sea de una forma continuada, para dar un servicio de calidad a sus clientes y, todo ello, dejando claro que lo primero es el interés del cliente.

De lo que no hay duda es que debemos aprovechar el buen momento económico para que el ahorro generado sea gestionado de mejor manera por parte de los ciudadanos que,  debidamente asesorados, propiciarán un  efecto multiplicador en el crecimiento de esa riqueza.

Francisco Marín. Presidente del Comité de Servicios a Asociados de EFPA España