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30/06/2016

Artículo por Arturo Satué: No volvamos a la misma "Barra libre del BCE"

Por un momento, me paro a pensar en la situación actual del país, vuelvo la vista atrás y me vienen a la cabeza recuerdos de los tiempos de la pre-crisis, final del boom inmobiliario, principio de la Gran Recesión, o como quiera llamarse. Parece un deja vu???. (Expresión francesa que significa ya visto antes).

Por un momento, me  paro a pensar en la situación actual del país, vuelvo la vista atrás y me vienen a la cabeza recuerdos de  los tiempos de la pre-crisis, final del boom inmobiliario, principio de la Gran Recesión, o como quiera llamarse. Parece un deja vu………. (Expresión francesa que significa ya visto antes).

No me refiero ni mucho menos al tiempo político que estamos padeciendo, ni al desgobierno, ni incluso al cambio tecnológico, ni al digital, ni tan siquiera al cambio generacional, es más simple que todo eso. Me refiero exclusivamente a las decisiones tomadas por los que nos gobiernan (o eso creemos), y toman decisiones por nosotros, sobretodo en temas económicos.  Esto si realmente preocupa, las medidas económicas tomadas a nivel europeo. Medidas macroeconómicas que trascienden, y mucho, a la economía real. Si, a la del comercio de la esquina o la del autónomo que tiene que hacer malabares para poder subsistir.

Recuerdo como si fuera hoy mismo, justo hace una década. Tipos de interés bajos, crédito fácil, el Banco Central Europeo sacando pecho y haciendo de padre de cualquier contratiempo que pudiera acontecer a cualquiera de sus países miembros, etc. Y ahora, en el trienio 2013 – 2016, nos encontramos en situaciones pasadas con medidas renovadas. Grave error del Banco Central Europeo que pagaremos generaciones y generaciones. Compra masiva de deuda soberana, incluso 60.000 millones de euros mensuales, préstamos del BCE a la banca, quitas y refinanciaciones a tipos bajos a países que no cumplieron con el déficit impuesto por Bruselas, decisión de compra de deuda corporativa, etc.
En el caso de nuestro país. A la banca se le presta todo el dinero que quiera y más (en el argot económico actual “barra libre del BCE”). Este dinero se presta para que a su vez la banca lo convierta en créditos para las pymes y autónomos. Con esto se pretendía que fluyera el crédito y a su vez que  las empresas invirtieran en activos productivos, y estos contrataran trabajadores, para que a su vez ingresara el Estado dinero por recaudaciones a la seguridad social y por ende se activara el consumo. Círculo virtuoso, que en economía sería la cuadratura del círculo. Ya lo vaticinaba el economista Modigliani “la política monetaria es más eficaz cuando es contractiva que cuando es expansiva”. La explicación tenía su lógica, tipos bajos y exceso de crédito no aseguran que los agentes económicos inviertan o consuman por el mero hecho de estas medidas. El dinero no tiene “valor”, o eso es lo que nos hacen creer.

Que está ocurriendo en realidad. Los bancos acogían el dinero casi gratis en el BCE como el maná de Moisés (pan enviado por Dios a los israelitas todos los días durante los cuarenta años que estos deambularon por el desierto según el libro del Éxodo). Con este dinero saneaban sus deteriorados balances y lo que sobraba, lo utilizaban para comprar deuda soberana. O bien estatal o de otros países, vamos, el carry trade de toda la vida (transacción u operación para captar un diferencial positivo) obteniendo jugosas ganancias que añadían en sus balances para camuflar la pérdida de estas en el negocio recurrente bancario o en el incremento de los activos morosos.
El Banco de España se da cuenta otra vez (vaya notición). El crédito no fluye entre pymes y empresas, y sindicatos, patronales y los nuevos partidos políticos ponen el grito en el cielo. Conejo de la chistera otra vez!!!!!!............Penalizamos a la banca por dejar el dinero en el BDE o en el BCE (práctica a su vez obligatoria), y así, el dinero que toman prestados de estos organismos, sí o sí, tendrán que dejarlo a clientes, pymes y autónomos y así fluirá el crédito, y bla, bla, bla el círculo virtuoso del que hablamos anteriormente. Que listos estos del BDE o el BCE. Pues no, con esto lo que consiguen es lo siguiente, lo que me preocupa y lo que creo verdaderamente alarmante de aquí en adelante.

La banca está asumiendo riesgos innecesarios siendo muy laxo en las concesiones de crédito, pues el no colocar la banca la tesorería sobrante les penaliza. Se están cargando literalmente los márgenes de intermediación de los balances, pues si hay que dar crédito sí o sí, y todos los bancos tienen que hacer lo mismo, los tipos a ofrecer a los clientes son prácticamente al 0%.Claro, y ya estamos de nuevo en lo que quería el BCE y el BDE (pero que listos son). O bien las entidades se fusionan entre sí para lograr economías de escala y obtener menores costes y aguantar el tirón de márgenes ínfimos, o bien incrementar de manera exagerada otras partidas que incrementen los ingresos, o sea, comisiones por servicios o bien ir deshaciéndose de activos no estratégicos, reestructurando la red comercial eliminado empleados u oficinas. No queda otra. Lo han vuelto a conseguir estos del BCE y BDE, dejar cuatro grupos bancarios y crear un oligopolio bancario muy fácil de controlar…y manipular. Esto es lo que respecta a la banca, pero ¿y los clientes? Yo los he dividido en dos, los que tienen y los que piden.

Hay autónomos y pymes, que como se les presenta el banquero de turno con préstamos baratos y cantidades insultantes, se endeudan y aprovechan a invertir. Y ojo, eso no es malo, siempre que sea en activos productivos a coste prácticamente cero. El problema es que no se invierte porque la demanda llama a la puerta de las empresas, al revés, la demanda es débil todavía. Excesivo paro, recesión del PIB, déficit desbocado y parón psicológico por el desgobierno instaurado desde hace meses. Y esto al final, tarde o temprano, se da la vuelta……volvamos la vista atrás, allá por el 2008, ¿te acuerdas? Empresas sobredimensionadas y muy endeudadas con una demanda que no absorberá la capacidad productiva de las empresas.

Por otro lado están los ahorradores de toda la vida. Van al banco a sacar algún rendimiento por sus ahorros de toda la vida, y se les dice, que el BDE, que vela por los intereses de todos nosotros (que irónica afirmación), penaliza al banco que le paga más de un 0,25% por sus ahorros, y que aún gracias. Que la tendencia de la curva de tipos de interés indica que todavía bajarán más. Éstos, incrédulos, preguntan ¿si es mejor tenerlo en la baldosa de casa o debajo de mi cama? Se le contesta que lo mejor es asumir algo de riesgo para obtener algo de rentabilidad, que si no la inflación se comerá sus mengues ahorros (y que conste, que no lo reprocho,  pues soy un fan de la bolsa y los productos financieros sofisticados desde hace muchos años).

Volviendo al título del artículo, no volvamos a equivocarnos otra vez. No todos los ahorradores podrán asumir que sus dineros y ahorros de toda la vida, están colocados en valores o fondos de inversión. Que es muy probable que puedan perder dinero, o por lo menos, que sus dineros tengan una volatilidad tan grande, que el que tenga aversión al riesgo lo pasará mal. Hay una excesiva exposición a la renta fija tanto gubernamental como corporativa, y la bolsa ya sabemos los sobresaltos que puede llegar  a dar.
No sabemos lo que nos depara el futuro cercano. Que si los gobiernos populistas, que si el Brexit, que si el frenazo de China, que si la inestabilidad de Latinoamérica, que si la OPEP sube o baja el crudo a su antojo, que si el DAESH, y un sinfín de dudas que nadie puede conocer, pero por favor señores gobernantes, no nos volvamos a equivocar. Suban los tipos de interés, denle un valor al dinero, acomoden el flujo de crédito a la demanda real de la economía y por favor, dejen de ayudar a las empresas, sectores, comunidades autónomas o países, que incumplen una y otra vez las normas de déficit o sobreendeudamiento.