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05/04/2016

Artículo por Celso Otero: "Nos hemos decidido a invertir? ¿Inversión global o local?"

A lo largo de mi vida profesional, he constatado que el perfil de inversor no ha variado en exceso, a todos nos mueve un interés común, ganar todo lo posible asumiendo el mínimo riesgo. Es decir, toleramos muy bien los beneficios y no tan bien las pérdidas. Por eso, el gran afán de cualquier gestor, es buscar de maximizar el beneficio, reduciendo al mínimo la volatilidad (riesgo) de las inversiones.

Artículo por Celso Otero: 'Nos hemos decidido a invertir?  ¿Inversión global o local?'

A lo largo de mi vida profesional, he constatado que el perfil de inversor no ha variado en exceso, a todos nos mueve un interés común, ganar todo lo posible asumiendo el mínimo riesgo. Es decir, toleramos muy bien los beneficios y no tan bien las pérdidas. Por eso, el gran afán de cualquier gestor, es buscar de maximizar el beneficio, reduciendo al mínimo la volatilidad (riesgo) de las inversiones.

Pero actualmente nos encontramos en un problema, el Banco Central Europeo, intentando impulsar la economía, ha provocado que si un inversor desea mantener la misma rentabilidad de antaño, esté abocado a tomar más riesgo que el deseado. En ese punto, ya vemos a algunos clientes conservadores empezando a picotear, con una pequeña parte de su cartera, renta variable.

Ahora bien, el cliente se pregunta ¿compro renta variable española? ¿Europea? ¿Americana? ¿Japonesa? ¿Global? Y se sumerge en un mar de dudas del que difícilmente sale sin ayuda.

Lo primero que tiene que tener claro cualquier inversor, no solo el conservador, es que a la hora de comprar cualquier activo, acciones, bonos, pisos, locales…, el precio que pagamos se debe a los rendimientos futuros que esperamos cobrar. Por tanto el único determinante del precio se basa en esa expectativa de participar en los beneficios futuros. Y es ahí donde radica la mayor dificultad a la hora de poner precio en renta variable.

Puedes leer el artículo completo en el .pdf adjunto.