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15/12/2015

Artículo por David Forcada: No todos los fondos son iguales

El asesor financiero se enfrenta al reto diario de dar respuesta a un perfil de ahorradores tradicionalmente conservadores y huérfanos de rentabilidad en el entorno actual.

Artículo por David Forcada: No todos los fondos son iguales

El asesor financiero se enfrenta al reto diario de dar respuesta a un perfil de ahorradores tradicionalmente conservadores y huérfanos de rentabilidad en el entorno actual.


Los tipos de interés de los depósitos bancarios satisfacían este segmento mayoritario de ahorradores. Cabe decir que se trataba de una satisfacción “imaginaria” dada por el valor absoluto y no por la rentabilidad real, retribuir un 3 o 4% era suficiente para calmar la conciencia de aquellos que querían tener el dinero "colocado" y dormir tranquilos. Ahorradores que vivían cómodamente en un autoengaño dado que los tipos ofrecidos en los últimos 15 años en pocas ocasiones superaban la inflación. Los ahorradores de "depósitos" llevan más de una década perdiendo poder adquisitivo.


En las primeras rebajas de los tipos de interés, y también por la constatación de que en algunas situaciones los depósitos tampoco ofrecían la seguridad percibida, cogió fuerza la alternativa de la renta fija. Cambiar depósitos por renta fija fue el primer paso de la conversión del ahorrador tradicional al inversor, cabe decir que de forma muy tímida.


La fuerte demanda de renta fija, catapultada por las políticas expansivas post 2007 de Japón, la FED, Europa e incluso China, ha provocado una "burbuja financiera" en los activos de renta fija. Esta situación hace desaconsejable invertir en renta fija, y especialmente no es aconsejable para aquel ahorrador que se ve empujado por la falta de rentabilidad de los depósitos.


El ahorrador tradicional tiene que hacer un nuevo paso, abrir miras, pensar más a largo plazo, planificar, diversificar en los activos que pueden ofrecer un mayor recorrido y sobre todo aceptar que sin riesgo no hay rentabilidad. Aceptado el riesgo, es tarea del inversor y del asesor el ajustar y medir la exposición al riesgo adecuada según las circunstancias particulares de cada uno.


La herramienta adecuada que se permite alcanzar este objetivo son los fondos de inversión, pero es difícil que un ahorrador tradicional acostumbrado a depósitos se construya una cartera de fondos o ETFs sin asesoramiento. Las entidades bancarias satisfacen esta demanda con una oferta reducida de fondos  "perfilados" con varios niveles de riesgo y con buenos argumentos comerciales.

Cuando un ahorrador tradicional se ve empujado a dar este paso, es necesario que el "vendedor" más que repetir el "mantra" de los argumentos comerciales tome un verdadero rol de asesor y haga un esfuerzo pedagógico con el fin de transmitir de una manera comprensiva donde está invirtiendo exactamente el dinero este ahorrador que, no olvidemos, accede a estos productos por una necesidad debida a la falta de alternativas pero no por convencimiento. Este año el 80% del ahorro ha ido a fondos de inversión.


Hay que ser muy cuidadoso en la selección de los fondos adecuados. Pensemos que detrás de cada fondo hay un gestor, o equipo de gestión, que tomará las decisiones por nosotros a cambio de una comisión de gestión. Esto es un hecho importante, debemos exigir que haya una gestión real y rehuir de aquellos fondos de gestión pasiva que aplican comisiones de gestión activa. De estos tipos fondo sólo podemos esperar un comportamiento con una cierta correlación con los mercados, lo que por otra parte sirve a los gestores para justificar la rentabilidad. Estos fondos pasivos altamente comisionados estarán siempre por debajo de los índices bursátiles (que por otro lado podemos replicar eficientemente con fondos cotizados ETFs).  


En mercados con una fuerte tendencia alcista  estas diferencias se minimizan y puede pasar por bueno lo que no lo es tanto, pero en episodios como la pasada corrección del mes de agosto es donde se abren diferencias, tal como podremos ver en la tabla final.


Los fondos más vendidos este año son los fondos mixtos defensivos, notar que un fondo mixto defensivo o conservador tiene dos motores de rentabilidad:


1. Por un lado la participación en renta fija (alrededor del 75% del mismo) que en estos momentos no se gana ni la comisión de gestión y que lejos de mitigar el riesgo de la cartera aún lo puede incrementar si la duración de la misma es alta y los tipos a largo plazo empiezan a subir (hecho probable, por otra parte).


2. El otro motor de rentabilidad son las acciones, a las que se destina aproximadamente el 25% restante y que lo único que hacen es replicar índices conocidos como el Eurostoxx o el Ibex.


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