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21/06/2017

Filosofía Value para todos los públicos, por Alejandra Pérez en Conecta Capital

En los últimos meses, la Gestión Value se ha popularizado entre los inversores, gracias a las positivas rentabilidades de estos productos y a la proliferación de vehículos por parte de cada vez más entidades. Pero empecemos por el principio. ¿Qué es el Value Investing? ¿Cuáles son las características principales de este tipo de inversión?

Filosofía Value para todos los públicos, por Alejandra Pérez en Conecta Capital
El Value Investing basa su estrategia en encontrar empresas cuyo valor de cotización sea inferior a su valor intrínseco o a su teórico valor real. Se trata de aprovechar ese gap que permiten los mercados que, como ocurre con la economía en general, no funciona estrictamente mediante modelos matemáticos, sino de forma muy relevante por impulsos psicológicos.

Las cotizaciones de las empresas, lejos de moverse mediante reglas fijas, evolucionan en función del optimismo o pesimismo de los intervinientes. Un solo tuit en un momento determinado puede provocar cambios bruscos en la cotización de una compañía. Todo esto provoca que se den situaciones en las que, por un exacerbado pesimismo, la cotización de una compañía pueda encontrarse por debajo de su valor real.

Desde la óptica del ahorrador individual, el value investing puede ser una gran opción puesto que el ADN de esta filosofía de inversión confluye transversalmente con objetivos a largo plazo como la jubilación o la educación de los hijos. No obstante, la estructura de la industria hace que el número de gestores value independientes sea en cierto modo limitado, si bien es cierto que la gran mayoría no tienen interés en abrir sus estrategias a cifras masivas que limitarían su capacidad de actuación. Sin embargo, todavía buena parte de los ahorradores no son suficientemente conscientes de que invertir significa hacerlo a largo plazo. Con todo, en los últimos tiempos han ganado peso relativo gestoras que siguen esta filosofía, la mayoría de ellas cosechando buenos resultados y batiendo a sus referencias.

De todos modos, y como ocurre con cualquier estrategia de inversión, será más o menos acertada en función de la forma en que se ejecute. Para que el fondo obtenga buenas rentabilidades, es imprescindible que la toma de decisiones esté respaldada por un buen conocimiento de los valores y del sector en los que invierte. Se trata de un trabajo de campo que empieza por visitar la empresa en la que se pretende invertir, para conocer sus entresijos, y también a la competencia.

Frente a lo que pudiera pensarse en un principio, el Value Investing puede entenderse como uno de los estilos de inversión en renta variable más conservadores. Al fin y al cabo se basa en la compra de buenos negocios a precios por debajo de su valor. Con un análisis correcto, antes o después el precio convergerá con el valor, materializando así los beneficios de dicha apuesta. No obstante, no es el estilo más adecuado para los más impacientes, ya que el inversor debe estar dispuesto a asumir rentabilidades negativas de manera temporal, y tampoco para los inversores más arriesgados.

En todo caso, el renovado impulso de la inversión value ha supuesto un soplo de aire fresco en la industria de la inversión y una buena noticia para los ahorradores. Al fin y al cabo, a más alternativas, mejores oportunidades.

Alejandra Pérez Peña.
Delegada de EFPA España en Galicia