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17/02/2017

Artículo por Santiago Pons en Banca Privada: "Invertir en un mundo incierto"

'El Consejo del Asesor' de este mes, en el suplemento 'Banca Privada' de la revista Inversión, lo firma el asociado Santiago Pons recordando que el 2016 fue el año de las sorpresas, el año en el que todo lo que no iba a pasar, pasó. Sorpresas que nos hacen entender que las interpretaciones que hacemos de la sociedad, la política, la economía y sus procesos no son necesariamente ciertas.

Artículo por Santiago Pons en Banca Privada: 'Invertir en un mundo incierto'

La primera gran sorpresa fue el BREXIT. Los dos principales partidos políticos apoyaron la permanencia en la Unión Europea, la prensa se inclinó mayoritariamente en contra de salirse, las encuestas pronosticaban permanecerían en el tratado. Pero la lógica, la mercadotecnia política, la influencia de la prensa y la maquinaria de los partidos no dieron el resultado que se esperaba y se votó salir.  
Seguidamente, la consulta en referéndum sobre el tratado de paz en Colombia. Los medios, las encuestas y los expertos de nuevo fueron incapaces de pronosticar una derrota.
Y finalmente, el triunfo de Trump. Expertos, medios, encuestas fallaron una y otra vez para entender el mecanismo que le dio la victoria primero en el Partido Republicano y después en la disputa por la presidencia.

 



Los gestores deben volver a lo tradicional ante las incertidumbres geopolíticas



Desde el punto de vista del asesoramiento financiero ¿A qué conclusiones debemos llegar? ¿Qué podemos esperar de un mundo incierto? Se puede decir abiertamente que este año ha dado lugar a un mundo un poco más distinto, en la que los cambios no han hecho más que comenzar. El auge de los populismos, como consecuencia de la larga crisis económica, está cambiado el rumbo de la política internacional. Han puesto de manifiesto el descontento de los ciudadanos y la menor influencia de los medios tradicionales.  La clase política, gran parte de los medios y muchos de los llamados expertos no entienden que no entienden y claramente siguen sin aceptar que el juego es otro.

Tampoco el ultra activismo monetario sin precedentes por parte de los principales Bancos Centrales facilita la predicción del futuro. Estamos ante una auténtica perversión de la política monetaria. Medidas excepcionales que en un principio se justificaban para evitar el colapso financiero y restaurar la estabilidad, pasaron posteriormente a ser imprescindibles para impulsar la alicaída demanda agregada y así hasta la actualidad 10 años después: lo extraordinario se ha convertido en normal, olvidando que la ultra actividad monetaria no es un medio para crecer y crear riqueza y si el mayor distorsionador de los precios y generador de desigualdades y populismos.

 
Estamos por tanto ante un escenario nuevo y cambiante tanto en lo político como en lo económico, lo que explicaría el mal comportamiento que estamos viendo en la mayoría de las estrategias de inversión no tradicionales. Como ejemplo las estrategias de inversión Global Macro en la que los criterios de selección de activos y de estrategias se basan en el análisis macroeconómico y en el consiguiente impacto de las variables económicas más importantes (tipos de interés, inflación, tipos de cambio…) sobre los diferentes mercados financieros. Y donde la clave en este tipo de estrategias es el adelantarse al evento que el gestor prevé que podría ocurrir.
Otro ejemplo de estrategias que están sufriendo son las Long/Short. Se basan en criterios fundamentales para identificar que compañías van a tener mejor comportamiento relativo respecto a otras.

En ambos casos los impredecibles acontecimientos comentados, y sus consecuencias sobre los mercados financieros, así como el efecto distorsionador en los precios de las políticas monetarias han dificultado la labor de los gestores.

Como conclusión, ante tanta incerteza debemos priorizar la inversión tradicional no compleja, más que nunca se ha de ajustar el riesgo al perfil del cliente, se ha de vigilar la correlación cambiante de los diferentes activos y su correcta diversificación. Respecto a las predicciones, no hacer mucho caso, como dice Warren Buffet “Las predicciones suelen decir más del pronosticador que del futuro” y sobre el futuro, que no nos quite el sueño, como decía Albert Einstein “Yo nunca pienso en el futuro, viene demasiado rápido”.