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07/10/2020

Artículo de Jordi Martínez sobre cómo educar en finanzas para alcanzar los objetivos (Citywire)

España cuenta con un innegable déficit en el ámbito de la educación financiera, sobre todo si lo comparamos con los países de su entorno. Hasta aquí, nada que nos sorprenda.

Artículo de Jordi Martínez sobre cómo educar en finanzas para alcanzar los objetivos (Citywire)

No obstante, es cierto que resulta indudable el esfuerzo que en los últimos años están realizando algunas instituciones públicas y privadas, en ocasiones con alianzas muy productivas, para reducir esa brecha que lastra el conocimiento financiero, a nivel personal y en el conjunto del país. 

En un entorno extremadamente complejo y trufado de incertidumbres como al que nos enfrentamos en el momento actual por la pandemia COVID-19, y donde todavía no conocemos ni la magnitud de la crisis ni cuando alcanzaremos la solución definitiva, a la espera del desarrollo de una vacuna, debemos realizar un esfuerzo adicional para que el conjunto de los ciudadanos entienda los diferentes aspectos relacionados con las finanzas que influyen en su día a día y les permita tomar decisiones de ahorro e inversión adecuadas que, en este momento actual, resultan aún más indispensables. 
 
En este sentido, el conocido informe PISA, programa internacional para la Evaluación de Estudiantes, nos ofrece algunas claves interesantes. Es cierto que suele acaparar titular de prensa y un intenso debate, pero los titulares suelen abundar en el nivel de los alumnos españoles en materias como las matemáticas, la lengua o idiomas extranjeros, pasando desapercibida la parte de competencia financiera, que es otro de los puntos que se abordan. Pues bien, en el informe de 2018, en el que participaron 4.100 estudiantes de 490 centros educativos en España, encontramos algunas claves para poder especificar la situación actual de la educación financiera en España. Se trata de una muestra a tener en cuenta, puesto que analiza las aptitudes de estudiantes que se encuentran al final de su etapa escolar obligatoria, es decir, un periodo en el que están dando los primeros pasos para adentrarse a una nueva fase en la que deberán tomar decisiones académicas, profesionales y laborales y, por tanto, un momento decisivo para sentar las bases del conocimiento financiero que deberán tener para enfrentarse al día a día de su vida adulta.
 
PISA, que sitúa a Estonia con la mejor nota en este ámbito, concluye que en España el 15% del alumnado no alcanza el nivel básico de rendimiento en competencia financiera, y la nota global es de 13 puntos por debajo de la media de los países de la OCDE. En España, solo el 6% de los alumnos de 15 años alcanzan el nivel más alto de conceptos financieros, frente al 10% de los países de la OCDE. Una de las explicaciones de la nota española es el fracaso escolar, pues el índice de repetidores es un factor a tener en cuenta. El estudio pone de relieve que los jóvenes que tienen una cuenta bancaria poseen una mayor cultura financiera.  La autonomía en la gestión del dinero también consolida un aspecto básico para mejorar el rendimiento. No obstante, existen dos fuentes fundamentales para los jóvenes a la hora de adquirir conocimientos sobre finanzas en nuestro país: la familia y el uso de internet.
 
Sin duda, este déficit financiero se traslada al ámbito de la gestión de activos. El ahorro e inversión de los españoles históricamente se ha canalizado a través del inmobiliario y de productos como cuentas corrientes y depósitos, que apenas ofrecen rendimientos, sin duda la herencia de una histórica falta de conocimiento financiero que empuja al miedo y dificulta la búsqueda de otras alternativas que ofrezcan mejores rentabilidades o que apuesten por la sostenibilidad. 
 
Con este panorama, cabe insistir en la importancia del fomento y desarrollo de todo tipo de iniciativas para la mejora de la formación financiera entre diferentes sectores de la ciudadanía. Sin duda, todos los actores protagonistas de la industria financiera debemos jugar un papel activo en el desarrollo y fomento de esa cultura financiera. En especial, aquellos profesionales, como los asesores financieros. Es labor de todos que los ciudadanos puedan tomar las mejores decisiones financieras de ahorro e inversión, según sus circunstancias personales. El conocimiento financiero es clave para lograr acercarnos a nuestros objetivos vitales, pues detrás de cada decisión vital suele haber una decisión financiera.
 
Jordi Martínez, coordinador del programa de Educación Financiera de EFPA España.
 
Artículo publicado en CityWire.