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15/10/2019

Artículo de Santiago Satrústegui: "Ley Hipotecaria: la mejor formación para la máxima protección al cliente” (GREF)

La reciente entrada en vigor de la nueva Ley de Crédito Inmobiliario propiciará un escenario mucho más favorable para el cliente, que se verá más protegido al obtener mayor información y algunas mejoras en las condiciones de contratación. El espíritu de la norma persigue proteger los intereses de la parte más débil en todas las transacciones hipotecarias: el particular que se dispone a comprar una vivienda.

Artículo de Santiago Satrústegui: 'Ley Hipotecaria: la mejor formación para la máxima protección al cliente” (GREF)
De este modo, la ley exige a las entidades la máxima transparencia para que los deudores cuenten con la información necesaria y dispongan del conocimiento pleno sobre lo que están firmado. La norma trata de desarrollar un esquema general para asegurar que el consumidor disponga y lea toda la información, algo que no ocurría hasta ahora. Con la nueva ley, el cliente elige al notario al que remite la documentación para que, al menos 10 días antes de la firma del contrato de hipoteca, resuelva todas las dudas. La nueva normativa obliga también al cliente a completar un test que confirme que ha leído la letra pequeña del contrato, antes de la rúbrica definitiva.

Además, con la Ley de Crédito Inmobiliario, las entidades serán las que tengan que asumir gastos de notario, registro, gestoría y actos jurídicos documentados, que antes repercutían directamente en el cliente y se abaratarán algunas comisiones, como la de conversión de una hipoteca de tipo variable a una de tipo fijo, que no podrá superar el 0,15%, además de la eliminación de las controvertidas clausulas suelo, que establecía un límite mínimo al interés que se aplicará en la cuota, aunque el tipo de interés bajase. Falta confirmar si todas estas modificaciones que se han introducido en la nueva normativa supondrán un abaratamiento real o, por el contrario, provocarán un encarecimiento y más difícil acceso a las hipotecas.

Es importante que, como ya ocurrió con la entrada en vigor de la normativa MiFID II, que armonizaba la regulación sobre los mercados de valores y los instrumentos financieros y estaba inspirada en las premisas de la seguridad, la eficacia y la transparencia de los mercados, tengamos muy claro que el objetivo es avanzar hacia la máxima protección del cliente y la mejor cualificación por parte del profesional que provee estos servicios financieros.
 
En todo caso, el objetivo es proveer de una mayor seguridad jurídica al cliente para construir un mercado hipotecario más transparente. En este punto, los profesionales del sector, que son los que tratan tú a tú con el cliente, tienen un papel fundamental en todo el proceso, por lo que deberán contar con una cualificación concreta y cumplir unos requisitos de conocimientos y competencias exigibles para el personal de los prestamistas, los intermediarios de crédito y demás personal. De ahí que resulte primordial que se diseñen planes de formación específicos que permitan ofrecer el servicio más completo al cliente.

La ley ya incluye requerimientos para que se regulen esos requisitos formativos que se exigen al personal involucrado y que el Banco de España sea exigente con el listado de títulos que acreditan esos conocimientos y las competencias del personal que realiza estos servicios. En EFPA España, hemos damos un paso al frente para certificar también a todas las personas que informen o asesoren sobre la concesión de préstamos inmobiliarios, recibiendo la autorización por parte del Banco de España como una de las entidades certificadoras autorizadas para acreditar los conocimientos y la competencia aplicables al personal al servicio del prestamista de crédito inmobiliario, intermediario o representante designado.

La compra de una vivienda es una de las grandes decisiones que puede tomar una persona a lo largo de su vida, por lo que resulta muy positivo que se pongan en marcha todos los mecanismos que mejoren todo el proceso, en términos de mayor transparencia, garantías de solvencia, rapidez y un mejor acceso a toda la oferta del mercado…Sin duda, una buena regulación, la máxima seguridad jurídica y la mejor formación suponen elementos básicos para el éxito.

Santiago Satrústegui. Presidente de EFPA España