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07/07/2015

Artículo por Diana Orgaz: "Expectativas y realidades griegas. ¿La realidad supera a la ficción?"

Desde abril de 2.010 cuando comienzan oficialmente las negociaciones, la realidad es que no han parado los recortes en gasto púbico, subidas de impuestos, reducciones de salarios, despidos masivos de funcionarios, rebajas de pensiones y aumento de la edad para la jubilación, privatizaciones, contracción del PIB, incremento del desempleo, retiradas de depósitos e incremento de la deuda pública entre muchas otras realidades. A estos ajustes los han calificado como ?medidas de austeridad?.

Desde abril de 2.010 cuando comienzan oficialmente las negociaciones, la realidad es que no han parado los recortes en gasto púbico, subidas de impuestos, reducciones de salarios, despidos masivos de funcionarios, rebajas de pensiones y aumento de la edad para la jubilación, privatizaciones, contracción del PIB, incremento del desempleo, retiradas de depósitos e incremento de la deuda pública entre muchas otras realidades. A estos ajustes los han calificado como “medidas de austeridad”.

En la parte de las expectativas tenemos a los “mercados” que intentan adelantar los resultados de estas negociaciones, intentando optimizar sus inversiones. Por ejemplo, hemos visto como en el día de hoy los mercados han descontado positivamente las buenas expectativas sobre la negociación de Grecia con la troika (CE, BCE y FMI), pero solo se ha presentado la propuesta de ajustes por parte de los griegos, sin llegar a un acuerdo ni  garantizar que esos ajustes finalmente se realicen.  

Entonces, ¿Qué efecto es más importante, el de las expectativas o el de la realidad?

El gobierno griego, a pesar de las múltiples veces que ha hablado de sus líneas rojas en cuanto a pensiones e impuestos, propone cruzarlas de nuevo intentando crear expectativas creíbles en el exterior para seguir recibiendo ayuda y disipar los pensamientos de la realidad de su salida del Euro, pero ¿hasta qué punto es sostenible esta situación?

¿Por qué acepta Grecia más ajustes en pensiones e impuestos ante la troika cuando, en el mismo mes, su Consejo de Estado ha declarado inconstitucional la rebaja de las pensiones de 2.012 y ordena devolverlas a su nivel inicial? ¿Por qué aprueba su Parlamento el plan de Democratización de la Administración, lucha contra la burocracia y corrección de las injusticias por el que se readmiten a los funcionarios despedidos?

Pero, ¿cuál es realmente la realidad?

La realidad es que desde abril de 2.012, cuando la situación se tornaba insostenible, tanto Lagarde como Krugman sugerían la salida de Grecia de una forma controlada. Y en junio de 2014 el FMI reconoce fallos en el rescate a Grecia referentes de los efectos desestabilizadores de la austeridad en el crecimiento.

Las ayudas que Grecia recibe en forma de préstamos van en su mayoría a pagar los vencimientos de las deudas antes contraídas y como vemos, esta ayuda no va ligada a medidas de crecimiento. Se estima que sólo un 9% de estas ayudas llegan a las arcas griegas.

En esta situación no cabe esperar una mejora en las condiciones reales de los griegos. ¿Cómo va a poder Grecia generar crecimiento si la deuda pública es del 178% del PIB, la tasa del paro es del 25,6% y existe una deflación de 26 meses consecutivos entre muchos otros indicadores desequilibrados? LAS EXPECTATIVAS DEBEN SEGUIR VIVAS.  

Sin duda, las expectativas están superando a la realidad, por el momento.

En el lado de la realidad tenemos la visión interna de Grecia con los efectos de la austeridad, la desestabilización económica y las privatizaciones, pero en la realidad externa, teniendo una visión global de la UE, vemos como la cohesión financiera necesita de la convergencia en temas fiscales, políticos y económicos. No ha sido posible crear un sistema financiero centralizado sin prever que tenemos una unión de países a diferentes velocidades. En esta situación el Euro siempre será débil.

En la parte de las expectativas tenemos unos mercados desestabilizadores que reaccionan a posturas no reales en busca de beneficiarse de los movimientos futuros próximos.

Pero al final….la REALIDAD SIEMPRE SUPERA A LA FICCIÓN. En el momento en que las expectativas ya no sean creíbles y se llegue al agotamiento de las propuestas, situación en la que nos encontramos desde hace tiempo, los mercados comenzarán a descontar los efectos negativos de la realidad de la salida de Grecia del Euro.