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11/04/2016

Artículo por Miguel Palomero: "Mucho músculo y poca fuerza"

Probablemente no sea el único que se ha sorprendido de ver en alguna ocasión a personas con una gran masa muscular, pero con escasa resistencia o fuerza. Sin ir más lejos, el otro día en el gimnasio me encontré con uno de estos casos. Se trataba de un hombre que parecía ser un gran deportista por su musculatura, pero tuvo que abandonar a la mitad la clase de spinning por su escasa resistencia. Cuando finalizó la clase me acerqué a hablar con él para ver si estaba bien y me comentaba que era su primer día en un gimnasio y que hasta entonces había estado acudiendo durante 3 meses a electrofitness, ya que no tenía tiempo suficiente para acudir al gimnasio.

Artículo por Miguel Palomero: 'Mucho músculo y poca fuerza'


Probablemente no sea el único que se ha sorprendido de ver en alguna ocasión a personas con una gran masa muscular, pero con escasa resistencia o fuerza.

Sin ir más lejos, el otro día en el gimnasio me encontré con uno de estos casos. Se trataba de un hombre que parecía ser un gran deportista por su musculatura, pero tuvo que abandonar a la mitad la clase de spinning por su escasa resistencia. Cuando finalizó la clase me acerqué a hablar con él para ver si estaba bien y me comentaba que era su primer día en un gimnasio y que hasta entonces había estado acudiendo durante 3 meses a electrofitness, ya que no tenía tiempo suficiente  para acudir al gimnasio.

Sorprendente, podemos generar músculo sin realizar ejercicio, ni dietas, ni sacrificio alguno, creando así un cuerpo bonito, pero sin resistencia, ni fuerza y además en un tiempo récord.

Lo más curioso es que lo anterior se asemeja totalmente a la situación económica existente en la actualidad.

Vivimos en un momento en el que los gobiernos no han sometido a sus economías a  una dieta equilibrada que elimine la grasa y el colesterol acumulados para que las mismas  empiecen a ser más ligeras y no se cansen tanto al practicar deporte. Por otro lado, los gobiernos no han encontrado el deporte más adecuado a las capacidades de sus economías.

Aun así,  determinadas economías, sin haber practicado  deporte ni dietas correctas, parece que están adquiriendo musculatura… ¿habrán dado clase de electrofitness o habrán consumido algún que otro batido de proteínas?

En realidad ocurre algo similar, estas economías han recibido la ayuda de los mensajes y de las medidas de choque de los Bancos Centrales que han sido parecidas a las descargas eléctricas que recibe el cuerpo en electrofitness y que hacen que el músculo empiece a moverse. Por otro lado, parece que la economía ha ingerido una gran cantidad de proteínas que han hinchado algo el músculo, lo que es debido a las grandísimas inyecciones de dinero que los Bancos Centrales han realizado al sistema.

Por tanto, podríamos decir que la economía se estaría pareciendo al hombre del gimnasio que comentaba anteriormente, puede estar desarrollando músculo y un cuerpo bonito pero un tanto ficticio, ya que no posee resistencia ni fuerza, y eso es lo más perjudicial para su estado físico.

¿Y qué hacemos? Con esto no quiero decir que sea perjudicial ir a electrofitness o tomar batidos de proteínas, pero siempre estas prácticas deberían de ir acompañadas de una dieta equilibrada y un ejercicio físico adecuado y acorde a las capacidades. Yo no he estudiado medicina y éstas no son mis recetas, pero sí que son los tratamientos que aconsejan seguir los médicos para llevar una vida sana. Desde mi punto de vista de economista puedo afirmar que lo que la economía necesita es empezar a adelgazar de forma adecuada y comenzar a ejercitarse para poder crecer de manera saludable.

¿Y quién debe de poner a la economía a dieta y a hacer deporte? Digamos que son los gobiernos los principales responsables de esto. Es cierto que en países como España el gobierno redujo el gasto público en determinadas partidas, haciendo que el déficit público se haya reducido al 5,16%, pero la dieta no ha tenido que ser la adecuada cuando la deuda pública ha cerrado 2015 en el 99,8% del PIB, según datos del Banco de España.

Hay que aclarar que dieta no significa dejar de gastar o prescindir a partir de ahora de todos los servicios sociales, sino privarnos de aquellos gastos superfluos que hacen engordar y que no nos van a generar los nutrientes necesarios  para desarrollar la fuerza que necesitamos. Por lo tanto no hay que gastar, sino más bien invertir de forma productiva y eficiente.

Por otra parte, la economía necesita empezar a hacer deporte, lleva ya varios años parada y parece que no acaba de levantarse del sofá. Vivimos en economías capitalistas donde el consumo privado es esencial (en España dicho consumo supone un 55% del PIB según el INE), es por ello donde el gobierno debería pensar en estimular este consumo, siendo una reforma fiscal profunda la herramienta más adecuada para conseguir tal objetivo.

Pero ni dieta ni deporte es lo que percibo por parte de los gobiernos. Los Bancos Centrales han sido y siguen siendo los principales jugadores desde el principio de la crisis y gracias a ellos se ha ido generando un músculo ficticio que permitió a la economía tener las suficientes proteínas como para no desmayarse, pero no desarrollar la fuerza necesaria como para correr una maratón o aguantar una clase de spinning.