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30/06/2016

Artículo por Miquel Boix: "Buffett, Fernández y la cultura financiera"

Hace sólo unos días, y como cada año desde 1965, hemos visto publicado el informe más esperado del año para los amantes de las finanzas de todo el mundo. Se trata de la carta anual de Warren Buffett a los inversores. Una nueva edición cargada de sentido común en la que llama la atención que se cita la palabra valor el doble de veces que la palabra precio.

Artículo por Miquel Boix: 'Buffett, Fernández y la cultura financiera'
Hace sólo unos días, y como cada año desde 1965, hemos visto publicado el informe más esperado del año para los amantes de las finanzas de todo el mundo. Se trata de la carta anual de Warren Buffett a los inversores. Una nueva edición cargada de sentido común en la que llama la atención que se cita la palabra valor el doble de veces que la palabra precio.

La siguiente cita, traducida directamente del documento original, nos permite profundizar en la relación entre estos dos términos: “Un negocio con características fantásticas puede resultar en una mala inversión si se compra a un precio excesivamente alto”. Las “características fantásticas”, como sinónimo de calidad, a las que Buffett hace referencia, es lo que identificamos como el valor cuando estudiamos la contratación de un producto financiero. Si el precio que asigna el mercado es superior a su valor real o si contratamos un buen producto a cambio de pagar un excesivo peaje en comisiones, rotaciones de cartera innecesarias o reembolsos inoportunos, será un mal negocio. Y por supuesto, mejor ni hablamos si además el producto que nos quieren colocar es demasiado complejo, con lo que no podremos valorarlo adecuadamente, o no se ajusta a nuestras necesidades.

Para evitar esto, no hay atajos mágicos. Basta con prestar atención a la consistencia en el tiempo, la coherencia de la estrategia y a la transparencia, como el mejor procedimiento para dar en la diana. Así como se hace imprescindible que conozcamos lo que significa realmente el riesgo. Porque el principal riesgo de un activo, como repite una y otra vez Charlie Munger, no es la volatilidad sino el hecho de que se deterioren los fundamentales del mismo. O sea que volvemos a lo del principio, saber valorar como fase previa a entender el precio de las cosas. Valorar la gente que se merece nuestra confianza, el asesor que gana cuando tú ganas y a nosotros mismos para estar cómodos con las inversiones que hacemos en la vida. En esta misma línea encontramos el trabajo que recientemente han presentado los profesores del IESE Pablo Fernández y Alberto Ortiz, que lleva por título 'Rentabilidad de los Fondos de Inversión en España, 2000-2015'.

El resumen del cual es que sólo 18 fondos de los 632 estudiados tuvieron una rentabilidad superior a la de los bonos del estado a 15 años y únicamente 27 tuvieron una rentabilidad superior a la del IBEX 35. Y esto se explica, de acuerdo con los autores, por dos razones fundamentalmente: mala gestión y comisiones excesivas. Con estos datos, llegamos a la conclusión que para que ganen los que lo hacen bien, grandes o pequeños, hace falta aumentar la cultura financiera a todos los niveles para que entendamos mejor y para que nos entiendan mejor. Una cultura financiera como la que se da cada año cita en Forinvest que posibilite nuevos procesos, nuevos productos y servicios que se adecuen realmente a las necesidades del cliente. Y que se ve reforzada con iniciativas como el Foro de Asesoramiento Patrimonial, impulsado por la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, para aprovechar los grandes retos que se nos presentan con MiFiD II o el big data. Algo tan complejo a veces, y tan sencillo, como tener más cultura financiera para que todas las partes puedan defender mejor sus intereses.