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03/06/2016

Artículo por Mónica Senent: "Este mes no puedo pagar mi hipoteca, ¿Qué hago?"

Esta pregunta se estarán haciendo más de una persona al ver cómo no le llegan los ingresos a final de mes y no puede pagar la hipoteca.

Esta pregunta se estarán haciendo más de una persona al ver cómo no le llegan los ingresos a final de mes y no puede pagar la hipoteca.

Lo primero y fundamental es AFRONTAR LA SITUACIÓN, esconderse no solucionará nada. Una vez mentalizados a solucionar el problema debemos encontrar el origen la la falta de dinero, pueden ser de dos tipos: PUNTUALES O ESTRUCTURALES. Dependiendo del origen variará la solución.

Si es una falta de dinero PUNTUAL por un gasto extra o por la cuesta de enero o septiembre, tendremos que ver si el mes próximo podré pagar esa cuota y la siguiente más los gastos e intereses derivados de no pagar puntualmente la cuota. Con lo que hay que sumar apróximadamente unos 50€ más a la cuenta ( las dos cuotas más 50€). Los gastos variarán según la entidad financiera y los podremos consultar en la  escritura que firmamos en notaria. Algunos son ilegales según el Banco de España pero ese es otro asunto.

Si el mes próximo lo podría pagar lo importante es dar la cara y comunicarlo a nuestra sucursal bancaria, si se es un buen cliente (con nómina domiciliada, seguros contratados, tarjetas...) podemos pedir que nos perdonen los gastos del retraso cuando pague la cuota, no se pierde nada.

Si el mes próximo no se puede pagar pues los ingresos no nos dan y es algo puntual, podemos financiarnos por ejemplo disponiendo de nuestra tarjeta de crédito estableciendo una cuota mensual de 20€ o que podamos pagar. Si optamos por esta solución debemos comprobar que ese gasto extra que supondrá la cuota de la tarjeta de crédito lo podemos pagar puntualmente, pues de otro modo agravará el problema. También tenemos la posibilidad de pedir prestado el dinero a un familiar de confianza y devolverlo poco a poco o en la próxima paga extra. En esta opción es fundamental pagar la cuota en el fecha pactada sea poco a poco o de golpe, pues de otro modo perderemos la confianza del familiar que podríamos usar en otro momento.

Por contra si el problema es ESTRUCTURAL, es decir, que no lo podemos afrontar la cuota por una disminución de los ingresos de manera duradera en el tiempo  despido, disminución del paro...). La cosa es más seria y desde el minuto uno debemos hablar con nuestro banco para explicar claramente nuestra situación, lo que podemos pagar al mes y facilitar los documentos que nos soliciten. En un primer momento puede parecer incómodo pero el tiempo en este caso va en nuestra contra. El fin de visitar el banco es conseguir una re-estructuración de la deuda que puede consistir en ampliar el plazo (bajando la cuota) o bonificación de intereses o una carencia de capital, todo dirigido a acoplar la cuota a nuestros ingresos. En los casos más graves conseguir una DACIÓN EN PAGO para evitar el embargo más costoso para ambas partes.

En resumen, el impago de una cuota es un asunto que tenemos que tratar desde el minuto uno pues en unos meses puede significar la pérdida de la vivienda en el peor de los casos.