Entrevistas

25/03/2019

Josep Soler en Cinco Días: “Las entidades financieras apuestan por las certificaciones EFPA porque quieren asesores con un nivel de exigencia superior”

El Consejero de EFPA Europa y delegado ejecutivo de EFPA España, Josep Soler valora en la entrevista con ‘Cinco Días’ la ‘buena’ adaptación de MiFID II en el sector, especificando también que en cada país se ha implementado de una manera distinta.

Josep Soler en Cinco Días: “Las entidades financieras apuestan por las certificaciones EFPA porque quieren asesores con un nivel de exigencia superior”
1.- ¿Cuál es el balance que realiza de la puesta en marcha de MiFID II en Europa hasta el momento?

El sector se ha adaptado bien. En general, la implementación no ha sido tan compleja ni tan dramática como se preveía. No ha sido tan fiero el león como lo pintábamos. Finalmente, las entidades no van a tener que afrontar una transformación muy fuerte y, aunque pensábamos que algún tipo de entidades iba a tener problemas de supervivencia, en general el sector se mantiene con una estructura muy parecida a la anterior a la ley, pero habiendo introducido los elementos importantes que introducía MiFID respecto a la transparencia y la mejora de la eficacia.

2.- Sin embargo, es crítico con los niveles de exigencia y requisitos de formación para los profesionales. ¿Por qué?

Sí. Es uno de los temas que peor se ha implementado. En muchos países existía una normativa previa y la han adaptado intentando respetar lo que había hasta entonces. El resultado final es que en cada país se ha formulado de una forma muy distinta. Los niveles de exigencia y los requisitos para los profesionales se implementaron de manera muy distinta. Grandes entidades financieras multinacionales han tenido problemas con la adaptación porque no reconocen las cualificaciones profesionales. Es bastante desastrosa la forma en la que han implementado esto. 

3.- ¿Hay resistencia, entonces, por parte de algunos sectores a adaptarse a la normativa?

Ha habido múltiples modelos y cada entidad se ha adscrito a un modelo. En algunos casos, han preferido decir que no realizan asesoramiento y colocan productos a través de venta. Hay otros casos que sí, que están cumpliendo con los requisitos de modelos más abiertos y de incorporar productos de otras entidades. El modelo de asesoramiento dependiente es el más utilizado. Pero hay otras entidades que han preferido mantenerse en venta. Tampoco en este sentido veo que haya sido complejo adaptarse para ellos.
 
4-¿Cómo evalúa el rol que ha tenido la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en España?

EFPA está apostando por exigir un nivel de cualificación un poco más elevado que los demás cualificadores. En España, la CNMV ha abierto muchos grifos. Podría haber sido más restrictiva, pero ha sido más abierta. La CNMV ha dicho que hay muchas cualificaciones que cumplen con los requisitos que se piden. Lleva reconocidos unos 70 u 80 diplomas o cualificaciones. En el caso de EFPA, apostamos por unos niveles más elevados de los que serían los mínimos. Las entidades financieras que apuestan por las certificaciones EFPA están también apostando más porque su gente tiene que tener un nivel superior.

5.- En una entrevista que le hizo CincoDías en febrero de 2016 afirmó que “solo aprueba el 55% de las personas que se presentan a los exámenes que realizan”. ¿Cuál es la situación actualmente?

Como apostamos por niveles elevados, evidentemente los índices aprobados son un poco más bajos. Creo que el 55% se mantiene. Está entre el 55% y el 60%, aproximadamente. Eso no quiere decir que la gente no lo vuelva a intentar. Estamos hablando de este porcentaje en cada examen, pero hay personas que repasan y vuelven a realizarlo y lo superan. En estos momentos estamos superando los 30.000 certificados, los que piden los reguladores. Hemos crecido mucho en estos últimos tres años a pesar de mantener los niveles de exigencia muy elevados.

6.- Después de un mal 2018 para el mercado bursátil, ¿cuáles son sus perspectivas de futuro?

Evidentemente, 2018 ha sido un mal año, pero en EFPA no hacemos un análisis en el corto plazo. Un año nos parece poco. La gente debe invertir y ahorrar en el medio y largo plazo. Creo que en este país el inversor tiene un nivel de cultura financiera baja y que no se educa convenientemente al ahorrador. El horizonte temporal de un inversor normal tiene que ser de tres años como mínimo y a partir de esos tres años evaluar.

7.- ¿Cuáles son las claves en 2019?

Nos preocupa la situación económica, no tanto lo referido al ciclo económico, sino a los efectos políticos o geopolíticos que puedan afectar al ciclo económico. Estamos en una desaceleración relativamente razonable. Quizás con unos problemas estructurales grandes. Nos preocupa el sobreendeudamiento público que se ha generado en estos años con la crisis y después de la salida de la crisis. Hay problemas estructurales que todavía están por resolverse. La economía mantiene una desaceleración, sobre todo en nuestro país, relativamente sana. Ahora, ¿podremos mantener esta desaceleración moderada? ¿O los problemas políticos, tanto a nivel español como a nivel general, como el Brexit, que van a hacer mella en la coyuntura, generarán una desaceleración más aguda? Vamos a ver…